
Muchachita sportiva y bibelot,
astro del basket ball y del cocktail,
con tanta sal como la femme de Lot
y tanto fuego como el mismo hell.
Musa del charlestón y del fox trot
que vas a misa y lees a Voltaire,
que pones tu ilusión en un Peugeot
y no distingues entre amor y flirt.
¿Qué culpa tengo yo, si demodé
biznieto de Rodolfo, el de Murger,
no sé pedir amor con I love you?
Hélas!Pero a mi tierno je t’adore
respondes con un seco never more
como el cuervo del trágico musiú